Castillo de Blarney

El Blarney Castle debe su fama a la famosa Blarney Stone, o piedra de la elocuencia, incrustada en una de las paredes de las almenas y a sus hermosos jardines.

Pequeño pero encantador pueblo turístico, Blarney está construido alrededor del famoso castillo con el mismo nombre, erigido en 1446 por Dermot McCarthy, señor de Munster.

El Blarney Castle debe su fama a la famosa Blarney Stone, o piedra de la elocuencia, incrustada en una de las paredes de las almenas.

Según la leyenda, quien la besa, o al menos la toca, inmediatamente recibe el don de la dialéctica. Esta creencia deriva de una disputa entre la reina Elizabeth I y uno de los propietarios del castillo, Cormac Teige McCarthy: el noble se habría enfrentado tan bien a la reina, enmascarando la astucia a través de la elocuencia, que Elizabeth, recibiendo una de sus cartas habría exclamado: “This is all Blarney, he never means what he says, he never does what he promises” (“Es típico de Blarney: nunca piensa lo que dice, nunca hace lo que promete”). El término ‘blarney’, que significa “lisonja”, se habría introducido de esta manera en la lengua inglesa.

Besar la mágica Blarney Stone, sin embargo, significa subir 1200 escalones, tumbarse boca arriba y permanecer suspendidos en el aire … un “juego” muy turístico, pero sin duda divertido!

Qué ver

El castillo se ha convertido en los últimos años en una trampa para los turistas y hoy en día besar la piedra es uno de los principales atractivos de la zona, que crea largas colas en los meses de verano.

En cambio los jardines son encantadores y muy relajantes, y poco visitados: guardan el Rock Close, un círculo de piedras muy sugestivo, pequeños estanques y caminos rodeados de flores y plantas hermosas, ideales para un paseo relajante.